Los fumadores tienen diversos problemas que pueden impedir la cirugía plástica. La nicotina contrae los pequeños vasos sanguíneos y aumenta la posibilidad de tener problemas respiratorios y cardíacos.
Los fumadores igualmente tienen circulación sanguínea más pobre en la piel, un especial problema en cirugías plásticas como lifting facial , mamoplastia de aumento , mamoplastia de reducción , mastopexia e abdominoplastia en las cuáles el éxito quirúrgico depende fuertemente de una buena circulación sanguínea en la piel.
Cuando el exceso de nicotina reduce el flujo sanguíneo a la zona quirúrgica (ya forzada por la cirugía) puede llevar la necrose de la piel, hacer la recuperación más lenta y exigir una segunda cirugía.
Si usted fuma, la mayoría de los cirujanos se esforzará para conseguir que usted deje de fumar. Si usted no consigue o no quiere, pero aún así desea su cirugía plástica, entonces deberá parar de fumar o reducir el consumo por algunas semanas o meses antes y después de la cirugía plástica. Esta regla también sirve para sustitutos de nicotina como goma de mascar o balas con nicotina, pues el efecto es el mismo del cigarrillo.
Debido a la dificultad en parar de fumar, la mayoría de los cirujanos plásticos prescribe medicamentos que reducen la gana de fumar por corto plazo.
Sorprendentemente, muchas pacientes dejan de fumar definitivamente después de la cirugía plástica - la cirugía fue el catalizador. Dejar de fumar le ayuda a mantenerse saludable y puede hacer el resultado de su cirugía plástica durar más - cerca de dos veces más.
consejos para dejar de fumar
- Identifique los momentos de mayor probabilidad en fumar. Por ejemplo, tiende a fumar cuando está estressada? Cuando sale la noche con amigos? Cuando está tomando café o alcohol? Cuando está aborrecida? Cuando está dirigiendo?
- Mantenga un diario para ayudar a determinar los momentos de riesgo y anote toda vez que fumar, incluyendo la hora del día y lo que esté haciendo.
- Haga un plan sobre lo que pretende hacer en esos momentos invés de fumar. Por ejemplo, tomar té en lugar de café, ya que es posible que el té no desencadene el antojo por un cigarrillo. O caminar cuando se siente estressada. Retirar los ceniceros y cigarrillos del automóvil y en su lugar colocar galletas o balas. Asimismo, puede fingir que se fuma utilizando un canudinho en la boca.
- Comunique a todos los amigos, familiares y compañeros de trabajo sobre su plan para dejar de fumar y la fecha de inicio. El simple hecho de estar conocedor que ellos saben, puede ser una motivación o compromiso mayor.
- Antes de la fecha para dejar de fumar, se recomienda disminuir gradualmente el consumo de cigarrillos, incluyendo la disminución del número y del contenido. Se debe eliminar todos los vestigios antes de la fecha y limpiar todo lo que haya olor de humo, como ropas y móviles.
- Inscríbase en un programa para dejar de fumar (hospitales, departamentos de salud, centros comunitarios y muchos locales de trabajo frecuentemente ofrecen programas).
- Pieza consejos al médico, incluyendo medicamentos seguros y apropiados para a usted. (informe su cirujano plástico sobre estos medicamentos).
- Busque auto-sugerencia o hipnosis a través de un psiquiatra - funciona para algunas personas.
- Evite lugares llenos de humo y situaciones en las cuáles haya mayores probabilidades de fumar.
- Haga ejercicios para aliviar la ansiedad de fumar.