Muchos cirujanos plásticos solicitan exámenes pre-operatorios para verificar si es seguro ejecutar la cirugía plástica. Las pruebas exigidas dependen del tipo de cirugía, del tipo de anestesia y de la edad y condición clínica de la paciente.
Los componentes que componen la sangre son analizados por la cuenta sanguínea. En caso de anemia, la prueba acusa una baja cuenta de hematócritos. Esta prueba también mide la cuantía de plaquetas, los componentes de la sangre que auxilian en la coagulación.
Mide la concentración de varios químicos, incluyendo sodio, potasio y glicose. Problemas en los niveles de concentración química pueden hacer la cirugía plástica insegura y deben ser corregidos antes de la cirugía.
Mide las señales eléctricas del corazón y ayuda a determinar se hay un problema que debe ser evaluado antes de la cirugía plástica. La mayoría de los cirujanos plásticos exige un electrocardiograma a las pacientes por encima de 45 años.
Ayuda a reconocer una neumonía o insuficiencia cardíaca. Estas condiciones pueden aplazar la cirugía plástica hasta que estén resueltas.
Toda paciente embarazada debe informar su cirujano plástico para evitar riesgo al desarrollo del feto. Muchos cirujanos exigen prueba de embarazo a las pacientes en edad fértil.
La mayoría de los cirujanos plásticos exigen que las pacientes por encima de 40 años hagan una mamografia antes de cualquier cirugía a las mamas para comprobar la inexistencia de cáncer de la mama.
Su cirujano plástico puede solicitar una evaluación médica antes de la cirugía, si usted tuviera problemas específicos de salud o que se esté tomando medicamentos psicoativos.